Archive

Tag Archives: Vídeo

Investigación videográfica 

Madrid, 2005

1.Puericultura psicogeográfica** es un ensayo visual que se ocupa de la vida del homo ludens que habita en nuestras ciudades. La totalidad de la actividad lúdica es producida por una infancia escindida. Por un lado, la actividad producida por una infancia temporalmente no autóctona y por otro, se encuentra la actividad que produce otra infancia temporalmente autóctona. La no autóctona se refiere a los cuerpos sociales infantilizados por las formas modernas de gobierno simbólico. La infancia temporalmente autóctona se refiere al homo ludens psicobiológicamente hablando: niños en carne mortal.

2. El ensayo, en su proceso de creación ha finalizado con la elaboración de un mapa psicogeográfico que pretende trazar la actividad sim+bólica y dia/bólica de los niños (temporalmte autóctonos) que viven en la urbe contemporánea. Su actividad lúdica conlleva la construcción de sistemas efímeros de relaciones entre la naturaleza en la que están inmersos y la vida con la que están jugando. Porque de jugar con algún juguete, ése, sin duda alguna es la vida misma. Es el juguete más caro que hemos podido comprar. Este juego se podría convertir en una actuación política si se extrapolan sus dimensiones más allá de ese tiempo autóctono. Aquellas efímeras manifestaciones contra la escuela de la guerra nos demostraron que la actividad de algunos niños puede significarse desde la subversión más simbólica y radical. El empoderamiento* del espacio y del tiempo es en algunos casos una peligrosa y compleja práctica política. Tan peligrosa, y tan compleja como la vida con la que están jugando.

3. Los niños son capaces de construir universos simbólicos en torno a sí mismos. El errabundeo de un niño puede levantarlo del propio suelo. Del suelo propio. Esta disposición ingrávida los hace especialmente frágiles en un tiempo en el que los signos explotan sobre nuestras cabezas como catódicos fuegos artificiales. La construcción de un plano reivindicativo y solidario, o bien por otro lado de uno individualizador y privativo tiene que ver, en el marco de la acción lúdica, con la operación directa sobre el tiempo y el espacio, y sin duda alguna también con el espacio “real” donde les llevamos a jugar. La realidad es suficiente. No nos cansamos de vocearlo. Cohabitantes nuestros que son de un espacio y un tiempo que a nosotros, los adultos nada nos ha costado abolir, empeñados como estamos en mesurar nuestros espacios en metros cuadrados que se cotizan por millones y nuestro tiempo como el territorio donde la eternulidad acampa a lo ancho. La realidad no nos es suficiente. No se cansan de decirlo. El neopobre se encuentra suspendido sobre un plano que difícilmente se puede concebir como real. Si no estamos en el espacio entonces estamos permanentemente en la utopía.

4. En nuestra observación fenoménica, hacemos valer la importancia de establecer unas variables que permitan un adecuado sondeo simbólico. Mediante un sistema simple de coordenadas, pretendemos localizar la actividad de algunos niños en un cuadrante donde se pongan en juego aquellas sinergias solidarias y reivindicativas o esas otras más infrahumanas y súper-sígnicas. De este modo, se establecen relaciones psicogeográficas entre el plano que hemos venido a llamar supernunca (parodiando incluso a aquel otro tan siniestro y empobrecedor mundo de “nunca jamás”) que se refiere a un tiempo y un espacio donde no se producen empoderamientos, sino que se la vida se encuentra oculta tras un juego sígnico, nutriente esencial que paraliza nuestros cuerpos hacia el camino de la nueva pobreza. Este otro plano que llamamos superyá se refiere al plano de inmanencia donde se manifiesta el mundo tal y como es, aquí y ahora, listo para ser habitado y empoderado. Plano que habitan cuerpos suficientes y solidarios, constructores de estrategias de resistencia que se enriquecen aprehendiendo del presente, resistiéndose a la aceleración que promueven sus adultos. En una ciudad donde viven habitantes que no conocen límites hemos visto a niños reconociéndolos, generando vínculos de afectos y dejándose afectar.

5. La nube de actividades lúdicas y efímeras protagonizadas en el escenario urbano asciende según la carga sígnica y simbólica despega del propio suelo. Ese suelo que nos es propio desaparece bajo nuestros pies para dar paso a un espectáculo moribundo donde la infancia es un supernunca permanente. Si algunos de nosotros hemos jugado en la calle es porque, mientras todavía las horas podían pasar fulminantes como milésimas de segundo, nos jugábamos la vida, siempre atentos, empoderados y suficientes.

* auto-fortalecimiento control poder propio auto-confianza decisión propia vida digna de acuerdo a los valores de uno mismo capacidad para luchar por los derechos de uno mismo independencia tomar decisiones propias ser libre, despertar y capacidad tanto a nivel individual como colectivo expansión en la libertad de escoger y de actuar aumentar la autoridad y el poder del individuo sobre los recursos y las decisiones que afectan a su vida.

mapa1 mapa_puericultura_web

Instalación (Vídeo y collage)

Galería LIQUIDACIÓN TOTAL, Madrid, 2005

Obra expuesta dentro del proyecto “PISCINA MUNICIPAL” de Maria Jesús Muñoz Pardo en la galería LIQUIDACIÓN TOTAL y en la casa encendida dentro del programa EMERGENCIAS.

Reseñas

· Catálogo PISCINA MUNICIPAL.

· Revista METALOCUS.

· Arte (NO SIEMPRE) Santiago Mercado.

ya

ya3ya2piscina_2-1